En medio del fragor del deseo, me ató de pies y manos a los extremos de la cama, parecía que estaba estaqueada con la colita para arriba, lamió todo mi ser, jugó con mi conchita toda mojada y con mis nalgas, metió sus dedos en mi cola y en mi conchita a la vez,... luego me penetró con un consolador, jugaba conmigo como quería y eso me encantaba.
Luego sentí su tremenda verga que empujaba por entrar en mi cola, le dije que parara, que no quería, y él me contestó que cuando éramos novios nunca me lo había podido hacer, y yo le contesté que nadie mo lo había hecho porque yo no quería, y él me la metió sin piedad. Estaba tan bien atada que no me pude zafar, cada vez que él me embestía lo hacía con más fuerza, y eso me hacía llorar y gritar cada vez más y le daba motivos para que fuera más salvaje.
Sigue en sexo webcam
No hay comentarios:
Publicar un comentario